viernes, 25 de enero de 2013

Que se mueran los gandallas


Eloy y yo siempre fuimos muy buenos amigos; los mejores...Hasta esa tarde que jamás olvidaré, cuando teníamos 12 años y las blancas aunque insípidas ilusiones se vinieron abajo; sepultándose como fardos pesados en el lecho marino, a kilómetros y kilómetros de la superficie de la inocencia que por entonces compartíamos mi amigo y yo.
Pero permítanme contarles sobre esa tarde, o mejor dicho, sobre mi multifacético amigo Eloy.

Eloy siempre fue el creativo de los dos; siempre se le ocurría algo original o se encontraba inventando aparatos o dispositivos bastante inverosímiles...Que no servían para nada, claro está, pero yo nunca se lo echaba en cara o le recriminaba nada de lo que hacía. Me parecía por lo menos divertido, y tenía la cándida esperanza de que quizá algún día pudiéramos inventar algo que realmente valiera la pena; algo que pusiera nuestros nombres por lo menos en el periodiquillo comunitario. Claro, yo como su ayudante o publirelacionista oficial recibiría algo del crédito, no?...Digo, era lo justo. Nadie más le hacía caso en la escuela...Nadie más le ofrecía la mitad de su torta a la hora del recreo. Eso era parte de mi inversión en el tipo.

miércoles, 16 de enero de 2013

El Monstruoso Troll


Fue en el receso entre las clases de Ciencias Naturales y Matemáticas que decidí abordar a José Abraham Domínguez Peña...
Iba preparado para una rotunda negativa, como era de esperarse, pero si de sorpresas hablaramos, José Abraham es el maestro de todas ellas,
y yo el ingenuo por excelencia que se creía todo; admirador de la virtud de aquellos altos mentirosos de lenguas ágiles y mordaces...

- ¿Puedo ver tu dibujo? - Le dije.
- Claro, por qué no...Miralo.

José Abraham abrió su cuadernillo de hojas blancas sin espiral, mostrándome la última y secreta de sus creaciones; los trazos a lápiz eran rápidos pero finamente llevados por la mano de un experto en fantasía; un maestro de la mentira colectiva...Todo ese pelambre enredado; la enormidad de sus extremidades y lo pronunciado de sus dientes, me hacían pensar en lo que José Abraham pensaba esa mañana, temprano...durante la clase de Español.


 * Ilustración de Peter Amland

- ¿Qué es exactamente? - Le pregunté.
- Exactamente no es nada, ¿sabes? Cualquiera pudiera tener una interpretación distinta a la mía. Lo que para ti puede parecer como un mono, para otro pudiera ser un extraño hipie de pelo largo. No crees?
- Para mi no es ningún mono, o bueno, no fue lo primero que pensé.
- ¿Y qué fue lo primero que pensaste?
- Bueno, a decir verdad...Aún sigo pensando en lo que es. No estoy totalmente decidido. Creo haber visto uno de esos en alguna película, alguna vez.
- ¿Oh sí?, ¿en qué película lo viste? - Quiso saber un animado José Abraham.


sábado, 22 de diciembre de 2012

El Fuego del Último Minuto


Las bombas no dejan de caer sobre nosotros; o alrededor de nosotros mejor dicho. Esa serie de señuelos que hemos puesto nos han salvado el pellejo, literalmente; aunque no por ello no hemos sufrido bajas de vez en cuando…Pero los señuelos han conseguido captar la atención de las bombas y las han apartado del verdadero blanco: nosotros, la quinta brigada de infantería.
El asedio dura alrededor de 2 horas y una vez que las bombas dejan de estallar y las construcciones cesan de venirse abajo…Nos quedamos quietos…Silenciosos y expectantes. Nos miramos los rostros chamuscados y comenzamos a preguntarnos si todo ha acabado. Las ráfagas de metralletas y rifles de alto poder nos confirman lo contrario, pero eso nos despierta y nos pone de nuevo en acción.

jueves, 29 de noviembre de 2012

El Viejo Señor Cuervo


Articulaciones y huesos viejos que cubren a un espíritu viejo, que no ansía otra cosa que seguir durmiendo por las mañanas; amargo es el despertar y pulposo es su sabor; rugoso y ruidoso, áspero como la textura arrugada y delgada que me envuelve de pies a cabeza. 
Al minuto que tomo consciencia de nuevo, las malditas dolencias comienzan a despertar también de su letargo...Y las maldigo tan bien como puedo...Aunque sea como maldecirme a mi mismo de todos modos, y pregúntenme cuánto gano con ello?...Un maldito cuerno!


jueves, 20 de septiembre de 2012

El último de su especie


Hola, querido hermano. Te escribo en esta hora difícil, más como un acto desesperado que algo someramente racional…Pero ya sabes, de los dos, quizá fui el más débil…Y no es de nuestros asuntos de lo que quiero hablar sino de algo que yo veo como un crimen atroz; un acto de barbarie extremo que nuestra raza jamás ha presenciado hasta ahora.
Tú sabes que estoy (o estaba) asignado al planeta C-46 del joven sistema Reguliano; es uno de nuestros mejores proyectos y bien podríamos decir que recién comienza. Llevo eones contándotelo todo. Estos humanos prometen mucho realmente. Tú sabes que no es la generación más avanzada, pero este planeta…Que ellos llaman simplemente como “Tierra”, ha resultado darles ventajas sorprendentes. Ventajas que incluso podrían rivalizar con nuestro proyecto en las Pleyades.

La última noche


Mi nombre es Cole, y vivo una auténtica pesadilla: el final del mundo. Sigo vivo por algo que creo es meramente circunstancial y me aterra asomar las narices allá afuera...Sólo para dejar que alguno de "ellos" me atrape.
Me encuentro solo en el edificio donde trabajo. Vine a reparar un sistema informático de la compañía. Trabajé un par de horas la noche anterior...Y desde entonces no he salido. Fue entonces cuando se desató el infierno en todas partes.

viernes, 13 de julio de 2012

Canal Vacío 2.0

Hixxh se encontraba en solitario, cocinando algo que costaba trabajo diluir. Se leía en su rostro la frustración y la decepción.
Los indicadores led no dejaban de parpadear, lo cual le indicaba que el platillo no había alcanzado el punto ideal para que el piloto automático tomara el control de la preparación.
Era inexplicable que hubiera cometido un error. Simplemente no era posible...Aunque quizá...Sólo quizá...
 
4 de los 5 monitores disponibles se enfocaban en los medios de entretenimiento que le gustaban...Pero el quinto lo había dedicado exclusivamente al monitoreo de las llegadas y salidas del puerto más cercano.
Eso era algo que también le tenía nervioso. Llevaba decenas de ciclos solares esperando esa llegada, y resultaba que el transporte contaba con un inusual retraso. Las condiciones atmosféricas de Rici-4 habían influido en la partida...Y en el ánimo y malestar de los usuarios.