El día en que veas el horizonte raso, y no veas silueta humana...y no veas árbol o vegetación alguna, y no encuentres consuelo incluso luego de levantar tus restos lastimeros; ese día, mi amigo fantasmagórico, te alegrarás por todos aquellos que habrán partido antes que tú y que yacen debajo de aquella tierra perenne y fría.
Pero tú, tú que aún posees esos ojos despiertos y cansados, te podrás permitir no poca cosa; te podrás vanagloriar tal vez; y reproducir aquel viejo sonido en tu cabeza llena de gusanos; aquella pieza que alguna vez te hacía vibrar mientras veías aquellos atardeceres en la ciudad perdida.
Tendrás poco aire respirable y las dolencias mundanas te azotarán día y noche sin cuartel, pero algo tendrás a tu favor...aún debajo de aquella luna gris y apática; aún y con lo que signifique ser el último de tu especie en un día caliente y radioactivo.
jueves, 26 de enero de 2012
miércoles, 11 de enero de 2012
El Revés de lo Convencional
Algo tiene el mundo hoy
Es como si los colores hubieran sido arrancados del lienzo;
Como si las nubes cayeran en espiral y confundieran a los sentidos;
Los minutos retroceden y los viejos rejuvenecen;
Las gladiolas conspiran y el rocío se escapa en camara lenta.
Subir por el arcoiris nunca fue un reto mayúsculo,
Pero entender esta nueva forma de poesía sí lo es;
Asimilar el revés de lo convencional y trastocar el fondo de las almas vacías;
Trazar las rutas de lo que será pero bajo la óptica del que antes no veía
Y delinear los finos labios de la pureza desencantada...
Es como si los colores hubieran sido arrancados del lienzo;
Como si las nubes cayeran en espiral y confundieran a los sentidos;
Los minutos retroceden y los viejos rejuvenecen;
Las gladiolas conspiran y el rocío se escapa en camara lenta.
Subir por el arcoiris nunca fue un reto mayúsculo,
Pero entender esta nueva forma de poesía sí lo es;
Asimilar el revés de lo convencional y trastocar el fondo de las almas vacías;
Trazar las rutas de lo que será pero bajo la óptica del que antes no veía
Y delinear los finos labios de la pureza desencantada...
miércoles, 28 de diciembre de 2011
Aprendiendo viejas mañas
Dibujaba entonces una bien formada figura femenina
O eso me hacía pensar a mi mismo...
Y me chupaba los vestigios de caramelo de uno de los dedos
Y los trazos parecían cobrar vida...Artificial, pero vida al fin
La tinta adquiría su personalidad propia
Mientras la mía parecía diluirse y transfigurarse...
Y dibujando aquellos portentosos y caprichosos esquemas,
fue cuando descubrí que los trazos realmente formaban
Los ojos color ceniza con los que soñé alguna vez;
Unos ojos que robaban cada parte y cada gramo de
la felicidad que parecía tener...
O eso me hacía pensar a mi mismo...
Y me chupaba los vestigios de caramelo de uno de los dedos
Y los trazos parecían cobrar vida...Artificial, pero vida al fin
La tinta adquiría su personalidad propia
Mientras la mía parecía diluirse y transfigurarse...
Y dibujando aquellos portentosos y caprichosos esquemas,
fue cuando descubrí que los trazos realmente formaban
Los ojos color ceniza con los que soñé alguna vez;
Unos ojos que robaban cada parte y cada gramo de
la felicidad que parecía tener...
A dos rostros desconocidos
Desde mi ventana vi cómo ocurrió todo...Fue hace no mucho
Y era una noche como ésta, más o menos;
Quizá un poco más fría, no sabría decirlo con exactitud
Y lo que recuerdo que pasó primero fue, ver caer y flotar
una serie de petalos marchitos, desde algunos pisos arriba del mío.
Algún ruido en las calles oscuras había llamado mi atención...
Pero al ver los petalos marcando su suave marcha hacia abajo...
No sé...Quise saber quién había sido el responsable...O la responsable
Y al asomarme y mirar hacia arriba, pude distinguir...Dos pisos arriba,
Que una ventana iluminada yacía abierta, pero sin nadie a la vista.
No le dí mayor importancia en ese instante. "Ok, alguien tiró su basura
por la ventana...Pasa todos los días...O noches, en este caso".
Y era una noche como ésta, más o menos;
Quizá un poco más fría, no sabría decirlo con exactitud
Y lo que recuerdo que pasó primero fue, ver caer y flotar
una serie de petalos marchitos, desde algunos pisos arriba del mío.
Algún ruido en las calles oscuras había llamado mi atención...
Pero al ver los petalos marcando su suave marcha hacia abajo...
No sé...Quise saber quién había sido el responsable...O la responsable
Y al asomarme y mirar hacia arriba, pude distinguir...Dos pisos arriba,
Que una ventana iluminada yacía abierta, pero sin nadie a la vista.
No le dí mayor importancia en ese instante. "Ok, alguien tiró su basura
por la ventana...Pasa todos los días...O noches, en este caso".
lunes, 26 de diciembre de 2011
El invierno en que olvidé
Ya no hay más campos verdes, ni ríos de aguas cristalinas
No hay caminos transitables ni gente que los recorra con prontitud...
La nieve y su manto blanco impoluto cubre y entierra las voluntades de los hombres
Los días duran menos tiempo y las noches se extienden más allá de las rojas y fugaces velas
que los parroquianos dejan detrás de las ventanas congeladas de sus casas...
Pero recordar aquella vieja plegaria...A todo mundo le cuesta trabajo. La han olvidado
El frío ha conseguido paralizar los recuerdos y las gargantas más avispadas;
Ya no sabemos como iniciarla...Ni de qué se trataba o para qué diantres servía;
Pero venga, saquemos el vino y el queso para los ratones;
Que suenen los cascabeles y las gruesas panzas con hambre;
Que nadie se quede sin participar, aunque sea en la oscura soledad de su habitación;
Aunque la dama de huesos afilados venga por nosotros esta noche,
Y aunque les digan que lo que hacen no tiene un buen propósito, ni beneficio alguno;
Que las cartas se sigan repartiendo aunque temblemos del frío que no tenemos..
Y que no deje de cumplirse la voluntad de los viejos...O es que ya la hemos olvidado también?
Quizá las cosas marchen mejor el día de mañana...Cuando por fin salga el sol entre aquellas
montañas que vigilan nuestro frágil y delicado sueño;
Quizá convenga olvidar lo que soy; lo que fui y lo que he vivido;
Quizá sea mejor enterrarlo con el invierno...
O quizá sea mejor perder la razón; aquello que aún se conserva...Porque en lo que respecta
a esa plegaria...Se me ha ido...Tal vez para siempre.
jueves, 10 de noviembre de 2011
Dados cargados
Sólo me tomará un momento aclararlo...
Sé muy bien lo que quería decir, pero no lo pude decir...
Sé lo que quería hacer pero me pareció imposible de alcanzar
Lo que la fría y triste realidad paralizaron
No fue otra cosa que la pobre reacción por salvar lo insalvable.
Poca cosa como consecuencia, al fin y al cabo;
Que la animadversión por la vida sea mi único estandarte ahora;
Jugué con dados cargados esta vez...
Cataclismos a un nivel en que la conciencia difícilmente sabe que existe;
En la zona en la que nos olvidamos a nosotros mismos,
En un territorio en donde no sabes qué encontrarás debajo de tus pies.
Perderse pero no encontrarse, en aquel lugar en donde quisieramos estar
Bajo la sombra de una broma perversa, escupido hacia el interior de una fosa sin fin;
Destruido y convertido a una fé imposible de practicar,
Erradicado y convicto al mismo tiempo; sentenciado por omisión...
Condenado por la representación fiel de una ausencia fantasmagórica
conjugada al unísono por verbos y silogismos inenarrables;
Desesperado por tan solo escuchar unas pocas palabras...
Aquellas palabras inmortalizadas en la memoria decadente y arrebatada
de un individuo que perdió todo lo que creía haber ganado...
Es poco lo que puedo decir
Y son muchos los lamentos que resuenan en el borde esta mente atormentada.
Sin embargo...La historia debe terminar.
Quisiera por lo menos, conservar la credibilidad,
si algo a mi favor puedo argumentar...
Sé muy bien lo que quería decir, pero no lo pude decir...
Sé lo que quería hacer pero me pareció imposible de alcanzar
Lo que la fría y triste realidad paralizaron
No fue otra cosa que la pobre reacción por salvar lo insalvable.
Poca cosa como consecuencia, al fin y al cabo;
Que la animadversión por la vida sea mi único estandarte ahora;
Jugué con dados cargados esta vez...
Cataclismos a un nivel en que la conciencia difícilmente sabe que existe;
En la zona en la que nos olvidamos a nosotros mismos,
En un territorio en donde no sabes qué encontrarás debajo de tus pies.
Perderse pero no encontrarse, en aquel lugar en donde quisieramos estar
Bajo la sombra de una broma perversa, escupido hacia el interior de una fosa sin fin;
Destruido y convertido a una fé imposible de practicar,
Erradicado y convicto al mismo tiempo; sentenciado por omisión...
Condenado por la representación fiel de una ausencia fantasmagórica
conjugada al unísono por verbos y silogismos inenarrables;
Desesperado por tan solo escuchar unas pocas palabras...
Aquellas palabras inmortalizadas en la memoria decadente y arrebatada
de un individuo que perdió todo lo que creía haber ganado...
Es poco lo que puedo decir
Y son muchos los lamentos que resuenan en el borde esta mente atormentada.
Sin embargo...La historia debe terminar.
Quisiera por lo menos, conservar la credibilidad,
si algo a mi favor puedo argumentar...
martes, 18 de octubre de 2011
La caída
Semejante al despertar de una pesadilla visitada en otro momento; un sitio familiar pero al mismo tiempo extraño, opaco y oscuro...Como el eco siniestro que regresa a ti y que ahoga cualquier intento por moverte y escapar; que neutraliza cualquier intención de ponerte a salvo y distanciarte de aquello que te lastima...De esa forma llegó a mi esa desoladora lucidez; esa desafortunada y terrible sensación de soledad - acompañada; de vacío de conciencia y de una pérdida irreparable de mi propia identidad; de mi propia definición.
Me abordó una sensación opresora y me sentía sin aire en los pulmones; suspendido en el tiempo; en medio de un instante imposible y efímero; encima de bandas de colores ondulantes cual listones al viento, que a veces se aferraban a mi cuerpo, produciéndome un intenso dolor y agonía...Y otras veces, cuando me soltaban, sus movimientos aleatorios y caprichosos formaban formas y figuras que parecían contar una historia y tener palabras; sonidos, fonemas inauditos...Parecían tener la identidad que yo sentía...Haber perdido.
Y la nada se convirtió en el único medio y en la única posibilidad. Y porque yo poseía nada, y porque no pensaba en absolutamente nada; el frío silencioso de la indiferencia de pronto se volvió cómodo para mi.
Porque después del dolor y de saberse herido de muerte...La nada se convierte en una atracción poderosa. Una vía por la que no tienes que pagar nada pues ya la tienes; una actitud caprichosa que anida en el fondo de tus pensamientos y que exige nada de esfuerzo en mantener; una emoción carente de todo porque es nada...
Y todo se volvió a transformar...
La lucidez en locura, la sórdida soledad en letras garabateadas sobre un fondo blanco sin fin; la oscuridad en luz y el viento en viento...El viento que acariciaba esas fibras minúsculas y desprovistas de cualquier atisbo de inteligencia propia...Pero interconectadas entre sí, tejiendo un complejo entramado de sentimientos y sensaciones...
Respiro...Sí!...
Y escucho también...
Pero lo que escuchaba todavía no era bien recibido por una máquina que se negaba a recuperar su estado inicial...Los complicados bucles y algoritmos se habían mezclado de alguna forma y...No había principio ni fin. No había forma de recuperarse aquello que fue...La transformación era irreversible.
Aquella vieja y derruida lógica difusa flotaba a la deriva por las negras aguas intranquilas de un río con destino desconocido...No tanto al olvido...No tanto a la memoria que a cualquier ser humano le gustaría conservar. No tanto para retenerlo a la fuerza.
Porque...En este breve simulacro que llamamos "vida"...La única fuerza existente...Es aquella que te acompaña durante la caída.
Me abordó una sensación opresora y me sentía sin aire en los pulmones; suspendido en el tiempo; en medio de un instante imposible y efímero; encima de bandas de colores ondulantes cual listones al viento, que a veces se aferraban a mi cuerpo, produciéndome un intenso dolor y agonía...Y otras veces, cuando me soltaban, sus movimientos aleatorios y caprichosos formaban formas y figuras que parecían contar una historia y tener palabras; sonidos, fonemas inauditos...Parecían tener la identidad que yo sentía...Haber perdido.
Y la nada se convirtió en el único medio y en la única posibilidad. Y porque yo poseía nada, y porque no pensaba en absolutamente nada; el frío silencioso de la indiferencia de pronto se volvió cómodo para mi.
Porque después del dolor y de saberse herido de muerte...La nada se convierte en una atracción poderosa. Una vía por la que no tienes que pagar nada pues ya la tienes; una actitud caprichosa que anida en el fondo de tus pensamientos y que exige nada de esfuerzo en mantener; una emoción carente de todo porque es nada...
Y todo se volvió a transformar...
La lucidez en locura, la sórdida soledad en letras garabateadas sobre un fondo blanco sin fin; la oscuridad en luz y el viento en viento...El viento que acariciaba esas fibras minúsculas y desprovistas de cualquier atisbo de inteligencia propia...Pero interconectadas entre sí, tejiendo un complejo entramado de sentimientos y sensaciones...
Respiro...Sí!...
Y escucho también...
Pero lo que escuchaba todavía no era bien recibido por una máquina que se negaba a recuperar su estado inicial...Los complicados bucles y algoritmos se habían mezclado de alguna forma y...No había principio ni fin. No había forma de recuperarse aquello que fue...La transformación era irreversible.
Aquella vieja y derruida lógica difusa flotaba a la deriva por las negras aguas intranquilas de un río con destino desconocido...No tanto al olvido...No tanto a la memoria que a cualquier ser humano le gustaría conservar. No tanto para retenerlo a la fuerza.
Porque...En este breve simulacro que llamamos "vida"...La única fuerza existente...Es aquella que te acompaña durante la caída.
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